Esta obra muestra ese momento preciso y mágico del día: el instante en que la luz del sol comienza a filtrarse entre los árboles, despertando el paisaje con su calidez.
Es un paisaje de Maldonado cerca de Pan de Azúcar donde participe en unas jornadas de trabajo interior, un hermoso campo arbolado donde la vegetación densa aún guarda los tonos fríos de la madrugada, pero empieza a teñirse con los rayos dorados del sol naciente.
Los árboles proyectan largas sombras sobre el césped, la luz se abre paso con fuerza, creando un contraste marcado entre las zonas iluminadas y las que aún reposan en penumbra. El cielo, con nubes suaves en tonos celestes y grises, quiere transmitir profundidad y serenidad.
Esta obra no solo quiere mostrar un paisaje, sino que evoca el despertar interior, un nuevo comienzo o el resurgir de la esperanza. La luz no solo ilumina, sino que transforma.
Òleo sobre lienzo
60X80
2025
Reservada

